El Hull City tumba 2-0 al United y rompe 52 años de espera
El Hull City ganó 2-0 al Manchester United en el MKM Stadium ante 24.470 espectadores y firmó algo que no había conseguido nunca: derrotar a los de Old Trafford en la Premier League. Marcaron Semi Ajayi en el 17 y Nobel Mendy de cabeza en el 38, los dos a balón parado. Fue el partido de las 11:30 del sábado y el resultado más ruidoso de la primera jornada.
Para medir el tamaño de la sorpresa hacen falta fechas. La última vez que el Hull había ganado al United en liga fue en noviembre de 1974, hace cincuenta y dos años. Y desde el tanto de Matty Fryatt en mayo de 2014, el club no le había marcado ni un gol en Premier en treinta y siete intentos. El sábado marcó dos en una sola tarde.
Los dos golpes, calcados
- 17' Ajayi: acción de estrategia rematada por el central
- 38' Mendy: cabezazo tras otro balón parado, en su debut
- Amarillas: Patrick Dorgu (United) al 34, Crooks (Hull) al 42, Millar (Hull) al 90+6
- Solo cinco disparos entre los tres palos del United en todo el partido
El segundo tanto tuvo un matiz añadido: Nobel Mendy lo marcó el mismo día de su debut con el club. Un futbolista que estrena camiseta y firma el gol que sentencia a los de Old Trafford es exactamente el tipo de detalle que convierte una victoria en una tarde que se recuerda durante décadas en una ciudad tan futbolera como Hull.
Las dos jugadas nacieron del mismo sitio. El Hull no intentó ganar el partido con el balón: lo ganó en las áreas y en los duelos. Se llevó el 63 por ciento de los enfrentamientos directos, un porcentaje que explica mejor el marcador que cualquier gráfico de posesión.
Tzolakis, el muro
Cuando el United empujó, apareció el portero. Konstantinos Tzolakis fue elegido mejor jugador del encuentro y sostuvo la portería a cero en los tramos en que los visitantes acumularon gente arriba. El United tuvo el balón; lo que no tuvo fue puntería ni claridad.
Un debut histórico en el banquillo local
El técnico del Hull es Sergej Jakirovic, y con este partido se convirtió en el primer entrenador bosnio que dirige en la Premier League. Su equipo llegaba a la jornada con ocho o nueve futbolistas del primer equipo lesionados y con casi todos los pronósticos colocándolo vigésimo, es decir, colista y descendido de antemano.
Nada de eso se notó en el campo. El plan fue reconocible desde el minuto uno: bloque compacto, salidas rápidas y máxima atención a cada saque de esquina y cada falta lateral. Ryan Slater fue quien puso en marcha las dos jugadas de los goles.
El United repite el mal arranque
Michael Carrick perdió el primer partido de liga por segunda temporada consecutiva. Es un registro que el club no firmaba desde 1973, y llega justo cuando la exigencia de dar un salto adelante era más alta.
El verano tampoco ayudó a construir expectativas. El United gastó alrededor de 85 millones de libras en bruto, pero el gasto neto rondó los 30 millones porque hubo ventas de por medio. El movimiento más llamativo, el fichaje de Carlos Baleba por unos 70 millones, se anunció apenas el viernes anterior a este partido: demasiado tarde para cambiar nada en el MKM.
La distancia entre esas dos cifras explica buena parte del ambiente. Gastar 85 millones en bruto suena a inversión seria; que el neto se quede en unos 30 significa que el club ha financiado la mayor parte de sus llegadas vendiendo jugadores, y que la plantilla no ha crecido tanto como sugiere el titular. En un vestuario que necesitaba señales claras de ambición, ese matiz pesa más de lo que parece.
Las palabras después
Jakirovic celebró sin perder el pie en el suelo. Dijo que era un día enorme para la ciudad y para el club, insistió en que sus jugadores habían competido exactamente como habían preparado la semana y recordó que quedan treinta y siete jornadas por delante.
Ajayi, autor del primer gol, apuntó al trabajo de la semana: contó que habían ensayado esas jugadas y que salió lo que buscaban. En el otro vestuario, Carrick asumió la responsabilidad y reconoció que su equipo no había estado a la altura de la intensidad del rival, sin refugiarse en la hora del partido ni en el estado del campo. Bruno Fernandes fue todavía más directo al hablar de la falta de puntería y del ritmo que les faltó en la primera parte.
Qué significa este resultado
Una jornada no decide una temporada, pero sí ordena las conversaciones. El Hull, al que casi nadie daba opciones, se coloca con tres puntos y con la certeza de que su plan funciona contra un grande. El United arranca desde cero otra vez, con la sensación de que un mercado corto le deja poco margen de error.
Hay un detalle que conviene recordar antes de sacar conclusiones definitivas: el Hull ganó este partido con casi una decena de bajas. Si recupera efectivos, el equipo que se vio el sábado no será su mejor versión, sino su versión de emergencia.
"Cincuenta y dos años esperando una tarde así, y llegó en la primera jornada, a las once y media de la mañana, con dos goles de estrategia y un portero enorme."
