El PSG bicampeón: la Champions que nadie retenía en ocho años
Durante ocho años, retener la Champions League fue la cosa que nadie conseguía. Desde que el Real Madrid la ganó por tercera vez seguida en 2018, siete campeones salieron a defenderla y ninguno lo consiguió. El 30 de mayo de 2026, en el Puskás Aréna de Budapest, el Paris Saint-Germain rompió esa racha por la vía más incómoda: 1-1 con el Arsenal y una tanda de penales que se decidió en el último lanzamiento.
Diez semanas después, en Salzburgo, el mismo equipo levantó la Supercopa de Europa por segunda vez consecutiva. Dos títulos en diez semanas para un club que hasta 2025 no había ganado ninguno. Conviene mirar cómo se construyó eso, porque el camino fue bastante menos plácido de lo que sugiere el resultado.
Budapest: seis minutos malos y ochenta y cuatro de insistencia
El Arsenal marcó en el minuto 6. Kai Havertz aprovechó la primera llegada seria de un equipo que había esperado veinte años para volver a una final de Champions, y durante un rato pareció que la noche iba a ser la suya. El PSG de Luis Enrique salió con Safonov en la portería, Marquinhos de capitán y un tridente de Doué, Dembélé y Kvaratskhelia que tardó una hora en encontrar el hueco.
Lo encontró desde los once metros. Ousmane Dembélé transformó un penal en el minuto 65 y el partido se estiró hasta la prórroga sin que ninguno de los dos volviera a acertar. Vitinha, que acabó elegido mejor jugador del partido, fue el que sostuvo al PSG en los tramos en que el Arsenal apretaba.
La tanda fue una sucesión de nervios repartidos. Nuno Mendes falló el tercero del PSG, atajado por David Raya. Pero el Arsenal falló dos: Eberechi Eze lo mandó fuera y Gabriel Magalhães, en el quinto y último, lo cruzó por encima del larguero. Entre medias, Lucas Beraldo había marcado el 4-3 mandando a Raya al lado contrario. 61.035 personas en el estadio y un arbitraje de Daniel Siebert que no tuvo que decidir nada polémico.
Undécimos en la fase liga y campeones en mayo
Aquí está el dato que más incomoda a quienes creen que la fase liga ordena a los equipos por calidad: el PSG terminó undécimo. Catorce puntos, cuatro victorias, dos empates y dos derrotas, con 21 goles a favor y 11 en contra. Perdió en casa con el Bayern y cayó en Lisboa ante el Sporting. Ni siquiera se libró del play-off.
Ese play-off contra el Mónaco fue el primer aviso de que este equipo funcionaba distinto en eliminatorias. Perdía 2-0 en el Principado con dos goles de Balogun en veinte minutos, y acabó ganando 3-2 con un doblete y una asistencia de Désiré Doué desde el banquillo. La vuelta, 2-2, y global de 5-4.
A partir de ahí el PSG dejó de sufrir y empezó a arrasar. Al Chelsea le metió ocho goles entre los dos partidos de octavos: 5-2 en el Parque de los Príncipes y 3-0 en Stamford Bridge. Al Liverpool lo eliminó sin encajar, 2-0 en París y 2-0 en Anfield con doblete de Dembélé. Un 4-0 global a un campeón de Europa reciente en su propio estadio.
La semifinal con más goles de la historia
La eliminatoria con el Bayern merece capítulo aparte. El 28 de abril, en el Parque de los Príncipes, PSG y Bayern firmaron un 5-4 que es el partido con más goles jamás jugado en unas semifinales de Champions. Kane abrió de penal, empató Kvaratskhelia, João Neves puso el 2-1 de cabeza, Olise volvió a igualar, Dembélé marcó de penal antes del descanso, y en la segunda parte Kvaratskhelia y Dembélé completaron sus dobletes mientras Upamecano y Luis Díaz recortaban.
La vuelta en el Allianz Arena fue justo lo contrario. Dembélé marcó en el minuto 3 y el PSG defendió durante ochenta y siete minutos una eliminatoria que Kane le puso al filo en el 90+4. Global de 6-5, el más ajustado imaginable para llegar a una final.
Salzburgo y un chico de diecisiete años
La Supercopa del 12 de agosto contra el Aston Villa, campeón de la Europa League, tuvo el mejor argumento en el bando perdedor. Kvaratskhelia adelantó al PSG en el minuto 20, pero justo antes del descanso empató Brian Madjo, un futbolista de diecisiete años que debutaba oficialmente con el Villa y que se convirtió, con 17 años y 212 días, en el goleador más joven de la historia de la Supercopa de Europa.
Doué resolvió en el 61 con un gol que el juez de línea anuló por fuera de juego y que el VAR devolvió al comprobar que Matty Cash lo habilitaba. 2-1, y el francés se llevó el premio al mejor del partido igual que Vitinha en Budapest.
Lo que este bicampeonato significa de verdad
Conviene ser preciso con los récords, porque circulan versiones exageradas. Estas son las que se sostienen:
- En la era Champions, desde 1992-93, solo dos clubes han retenido el título: el Real Madrid, que lo hizo tres veces seguidas entre 2016 y 2018, y ahora el PSG.
- Contando la antigua Copa de Europa, ocho clubes lo habían logrado antes que el PSG: Real Madrid, Benfica, Inter, Ajax, Bayern, Liverpool, Nottingham Forest y Milan.
- El PSG es el primer club francés que gana dos Champions, y el primero que las gana seguidas.
- En la Supercopa de Europa es el tercer equipo que encadena dos, no el segundo: antes lo hicieron el Milan en 1989 y 1990, y el Real Madrid en 2016 y 2017.
- Su primera Champions, la de 2025, se ganó con un 5-0 al Inter que sigue siendo la mayor goleada en una final del torneo.
Un verano de recambios, no de continuidad
Lo llamativo del PSG campeón es que no ha intentado repetirse a sí mismo. Ferran Torres llegó del Barcelona y Mika Godts del Ajax el mismo 15 de agosto; Maghnes Akliouche había firmado desde el Mónaco días antes y ya fue titular en Salzburgo. Por la puerta de salida se fueron Gonçalo Ramos al Milan, Lee Kang-in al Atlético y Randal Kolo Muani a la Juventus.
En la portería, Matvey Safonov arranca la temporada como titular indiscutible después de haber jugado la final de Budapest y la Supercopa. El mercado francés cierra el 1 de septiembre, así que la plantilla que empiece la fase liga todavía puede cambiar.
"Undécimo en la fase liga, salvado en el play-off y campeón en Budapest: el formato nuevo premia sobrevivir a febrero mucho más que dominar en octubre."
El sorteo de la fase liga 2026-27 se celebra el 27 de agosto en Nyon, y el PSG entra en el bombo 1 como campeón vigente. Si algo enseñó su propio recorrido es que ese bombo importa menos de lo que parece.
