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MLS y Apple TV: cómo la liga vendió todos sus partidos

Fut Simulator Pro··9 min de lectura

El 13 de noviembre de 2025, Apple y la MLS anunciaron oficialmente que a partir de la temporada 2026 todos los partidos de la liga estarían incluidos en la suscripción básica de Apple TV, sin coste adicional. Con ese comunicado desapareció el MLS Season Pass, el paquete de 14,99 dólares al mes o 99 dólares por temporada que había definido la relación entre las dos partes desde 2023. Un producto de pago independiente dejó de existir tres años después de nacer, y esa decisión explica mejor que ninguna otra cómo funciona hoy el negocio televisivo de la MLS.

Qué cubre exactamente el acuerdo

La versión original se anunció el 14 de junio de 2022. Apple confirmó en su propio comunicado una asociación de diez años, de 2023 a 2032, en la que la aplicación Apple TV sería el destino exclusivo para ver todos los partidos en directo de la MLS, además de la Leagues Cup y una selección de encuentros de MLS NEXT Pro y MLS NEXT. Dos detalles de aquel texto oficial importan mucho: el acuerdo eliminaba los apagones televisivos locales y no exigía contratar televisión de pago tradicional. La narración estaría disponible en inglés y español, y en francés para los partidos de los clubes canadienses.

La actualización de noviembre de 2025 mantiene ese perímetro y lo amplía dentro de la suscripción base. Desde 2026, un abonado de Apple TV tiene acceso a toda la temporada regular, la Leagues Cup, el MLS All-Star Game, la Campeones Cup y los playoffs de la MLS Cup, en más de cien países y territorios y sin apagones. La suscripción de Apple TV cuesta 12,99 dólares al mes en Estados Unidos, de modo que el aficionado que antes pagaba dos productos ahora paga uno más barato que la suma anterior.

Un solo contrato en lugar de un mapa de contratos

Para entender por qué esto es raro hay que recordar cómo se venden normalmente los derechos de una liga. El modelo estándar es territorial: la competición trocea su producto y lo subasta mercado por mercado. Un contrato para España, otro para México, otro para Reino Unido, otro para Brasil. Cada comprador paga por su territorio, fija su propio precio, decide qué partidos emite y a qué hora, y el aficionado que se muda de país descubre que su liga ha cambiado de canal y de idioma.

La MLS hizo algo distinto y lo preparó con años de antelación. En 2018 la liga impuso a sus franquicias que ningún nuevo contrato regional pudiera extenderse más allá del final de la temporada 2022, precisamente para poder presentarse ante un socio único con la exclusividad completa de todos sus partidos, sin los apagones locales que arrastran otros productos deportivos estadounidenses. Antes de Apple, por ejemplo, ESPN+ tenía los derechos de los partidos fuera de mercado. Después de Apple, hay un solo escaparate global.

Ese diseño tiene una ventaja evidente y un coste igual de evidente. La ventaja es la uniformidad: mismo catálogo, mismas condiciones y ningún partido bloqueado, vivas donde vivas. El coste es la dependencia. La liga renuncia a ajustar el precio a la capacidad de pago de cada mercado y queda atada al alcance comercial de un único distribuidor. Si Apple TV no está bien implantado en un país, la MLS tampoco lo está.

Las cifras: lo publicado y lo confirmado no son lo mismo

Aquí conviene ser muy preciso, porque casi todo lo que se repite sobre el dinero de este acuerdo es periodismo, no documentación oficial. La cifra célebre —un mínimo de 250 millones de dólares al año, 2.500 millones a lo largo de diez años— procede de una información de Sports Business Journal en 2022 que después reprodujeron medios como Fortune y Variety. El comunicado oficial de Apple no incluía ninguna cantidad, y el comisionado Don Garber declinó confirmar el total cuando se le preguntó. Es una cifra informada, no una cifra confirmada, y llevamos cuatro años tratándola como si fuera lo segundo.

Lo mismo ocurre con la revisión. En noviembre de 2025, Sportico informó de que el contrato se había reestructurado y terminaría en 2029 en lugar de 2032: siete años en vez de diez. Según esa misma información, Apple renunció a su derecho contractual de salida después de 2027 y la MLS pasaría a recibir alrededor de 200 millones de dólares por 2026, 107,5 millones por la temporada corta de 2027 y 275 millones por cada uno de los cursos 2027-28 y 2028-29, lo que dejaría a la liga con unos 50 millones más hasta 2029 que con las condiciones anteriores. Ni la MLS ni Apple han publicado estas cantidades. De nuevo: informado, no confirmado.

La opacidad no es un accidente, es una característica del acuerdo. Apple nunca ha hecho públicos los suscriptores del MLS Season Pass, y se ha informado de que los directivos de la liga tenían que firmar acuerdos de confidencialidad para acceder a esos datos. El propio Garber ha señalado públicamente a Apple como responsable de esa falta de transparencia. El único dato de audiencia que la liga llegó a poner sobre la mesa fue una media aproximada de 120.000 espectadores únicos por partido, con una subida cercana al 50% interanual.

Con el nuevo modelo, la MLS anunció que el fin de semana inaugural de 2026 reunió 9,7 millones de espectadores en todas las plataformas, un 59% más que el año anterior. Es un dato oficial de la liga, pero conviene leerlo con las advertencias que planteó Ian Quillen en Forbes: se trata de una cifra global que incluye a los socios internacionales que emiten en simultáneo, no es comparable con las mediciones domésticas de Nielsen, y resulta imposible separar cuánto de esa subida viene de haber retirado el muro de pago y cuánto de un interés realmente nuevo.

Qué cambió para el aficionado fuera de Estados Unidos

Para quien sigue la MLS desde España, México o Argentina, el cambio de 2026 es sobre todo una rebaja del precio de entrada. Antes había que pagar la suscripción y encima el paquete; ahora basta con la suscripción. El catálogo es idéntico en todos los territorios donde opera Apple TV, con narración en español disponible de serie y sin partidos bloqueados por zona geográfica, algo que sigue sin poder decir la mayoría de las grandes ligas europeas.

Hay un segundo cambio, menos comentado, que va a afectar más al espectador internacional que cualquier acuerdo de televisión. La Junta de Gobernadores de la MLS aprobó pasar a un calendario de verano a primavera a partir de 2027: arranque a mediados de julio, Decision Day en abril y playoffs de la MLS Cup en mayo, con una temporada puente reducida de febrero a mayo de 2027 y catorce partidos por equipo. La liga deja de jugar a contrapelo del resto del mundo y se sincroniza con el calendario europeo y sus mercados de fichajes. De paso, ese calendario explica por qué en la revisión informada por Sportico aparece un pago aislado de 107,5 millones: corresponde a una temporada que dura medio año.

Messi y la parte del contrato que nadie ha publicado

Lionel Messi llegó a Inter Miami en 2023, meses después de que arrancara el acuerdo con Apple, y desde entonces es imposible analizar el negocio televisivo de la liga sin él. El 23 de octubre de 2025, el club anunció su renovación hasta el final de la temporada 2028, con un vídeo grabado sobre el césped del futuro Miami Freedom Park. Es un hecho confirmado por el propio Inter Miami y verificado por ESPN, NBC News y la MLS.

Su retribución también está documentada. Según los datos publicados por el sindicato de jugadores, la MLSPA, Messi percibe en 2026 una compensación garantizada de 28,3 millones de dólares, con un salario base de 25 millones: la cifra más alta de la historia de la liga y casi el triple de la del segundo, Son Heung-min, en LAFC. Por encima de eso, el copropietario de Inter Miami Jorge Mas declaró públicamente que el pago total a Messi ronda los 70 a 80 millones anuales sumando patrocinios y acuerdos comerciales. Eso es una declaración de un dueño, no un documento auditado, y así hay que tomarlo.

El elemento más citado es también el menos verificable: se ha informado ampliamente de que Messi participa de los ingresos por nuevas suscripciones al servicio de streaming de la liga. La existencia del mecanismo ha sido referida por directivos de la MLS y de Inter Miami, pero sus términos concretos nunca se han hecho públicos, y por tanto aquí se recogen como información periodística, no como dato confirmado. Queda además una pregunta abierta interesante: una participación sobre suscripciones solo tiene sentido mientras exista una suscripción específica que vender. Al eliminar el MLS Season Pass en 2026, esa aritmética cambia, y ni Apple ni la MLS ni el club han explicado cómo.

"La MLS dejó de vender partidos país por país para vender una sola suscripción al mundo entero."

El balance provisional es el de una apuesta a medio ejecutar. La liga consiguió lo que quería —un producto único, global y sin apagones— y a cambio aceptó depender de un socio que no publica sus números. Al acortar el contrato hasta 2029 y derribar el muro de pago, la MLS se ha colocado en la mejor posición posible para la próxima negociación: llegará a ella con audiencias infladas por la gratuidad relativa, un calendario alineado con Europa y un Mundial recién jugado en casa. Si eso se traduce en un contrato mayor es algo que solo sabremos en 2029.

Mientras tanto, los derechos de televisión se negocian a puerta cerrada, pero la clasificación no. Esa parte sí la puedes construir tú en Fut Simulator Pro:

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