La cláusula Beckham: 25 millones y un club nuevo entero
En enero de 2007, David Beckham firmó por el LA Galaxy. La prensa habló durante meses de un contrato de 250 millones de dólares. La cifra era engañosa, y además no era lo importante: escondida en aquel contrato había una cláusula que, dieciséis años después, acabaría poniendo a Lionel Messi en Florida.
Los 250 millones que no eran salario
El acuerdo se anunció el 11 de enero de 2007 y entró en vigor el 1 de julio, cuando expiró su contrato con el Real Madrid. Su salario base era de 6,5 millones de dólares al año.
Los 250 millones que circularon eran una proyección de ingresos totales: patrocinios, derechos de imagen y una parte de lo que el Galaxy ingresara por camisetas, entradas y publicidad. No era una nómina. La curiosidad es que la proyección acertó: en 2012, Forbes calculó que Beckham había ganado unos 255 millones de dólares en sus seis años en la MLS sumándolo todo.
Su debut con la camiseta del Galaxy fue el 21 de julio de 2007, en un amistoso contra el Chelsea en el Home Depot Center. Entró en el minuto 78 y su equipo perdió 1-0. Su primer partido oficial de liga llegó el 9 de agosto, también desde el banquillo.
La regla que lleva su nombre
La MLS funciona con un tope salarial estricto, y el sueldo de Beckham lo reventaba por completo. Para poder ficharlo, la liga creó en 2007 la figura del Jugador Designado, que todo el mundo conoce como la regla Beckham.
El mecanismo es simple: un club puede fichar a un jugador que cobre por encima del máximo permitido, pero solo una cantidad fija cuenta contra el tope salarial. En 2007 esa cantidad eran 400.000 dólares; el resto lo paga el dueño de su bolsillo. Empezó siendo un jugador por club y hoy son hasta tres, con un cargo máximo contra el tope que ronda los 683.750 dólares en 2026.
Esa regla es la razón por la que la MLS ha podido fichar a Thierry Henry, Kaká, Zlatan Ibrahimović, Messi o Thomas Müller. Toda la política de estrellas de la liga sale de una excepción escrita para un solo futbolista.
La cláusula
Y luego estaba la letra pequeña. El contrato de Beckham incluía el derecho a comprar una franquicia de expansión de la MLS por un precio fijo de 25 millones de dólares. No era una opción de compra al precio de mercado del momento: era un precio cerrado, pactado en 2007, para ejercerlo cuando quisiera una vez cumplido el contrato.
Beckham la ejerció el 5 de febrero de 2014, poco después de retirarse. Llegar al campo costó bastante más: el proyecto se atascó durante años por el estadio, y la franquicia no se concedió formalmente hasta el 29 de enero de 2018, como el club número 25 de la liga. El Inter Miami se fundó ese año y debutó en 2020.
Para medir lo que valía aquel precio fijo basta mirar lo que la liga cobró después: 325 millones de dólares al Charlotte FC en 2019 y unos 500 millones al San Diego FC en 2023, según lo publicado, porque la MLS nunca confirma oficialmente estas cifras. La opción de Beckham acabó valiendo alrededor de una vigésima parte de lo que costaba entrar.
El cierre del círculo
Messi anunció públicamente su decisión el 7 de junio de 2023 y firmó el 15 de julio. Debutó el 21 de julio contra el Cruz Azul, en la Leagues Cup: entró al principio de la segunda parte y ganó el partido con una falta desde unos veinticinco metros en el minuto 94.
Un mes después, el 19 de agosto de 2023 en el Geodis Park de Nashville, el Inter Miami ganó ese torneo. Fue 1-1 —marcó Messi en el 23, empató Fafà Picault en el 57— y la tanda de penaltis llegó hasta la undécima ronda, donde los que tiraron fueron los dos porteros: Drake Callender anotó el suyo y después paró el de Elliot Panicco. 10-9 y primer título de la historia del club.
"El Inter Miami existe porque en 2007 alguien metió una opción de compra en el contrato de un centrocampista de 31 años."
Hay una cifra más que pone la cláusula en perspectiva. Desde entonces, las publicaciones que estiman estas cosas han valorado al Inter Miami en torno a mil millones de dólares, una cantidad que el club nunca ha confirmado y que conviene leer como estimación y no como precio. En cualquier caso, la distancia entre lo que costó la opción y en lo que se convirtió es probablemente la letra pequeña más rentable de la historia del deporte estadounidense.
Beckham, por cierto, tuvo una carrera deportiva discreta pero real en la MLS: seis temporadas, 98 partidos de liga regular, 18 goles y dos MLS Cup, en 2011 y 2012. Ganó el último título en su último partido con el Galaxy.
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"Abre el simulador de la MLS y decide hasta dónde llega el Inter Miami."
