Juega la temporada que queda 10.000 veces y mira con qué frecuencia gana cada equipo.
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Australia reparte dos premios y esta página proyecta el primero. Doce clubes juegan 26 partidos —una vuelta completa de ida y vuelta más cuatro encuentros extra— y quien termine primero en la tabla se lleva la Premiership. La Championship se decide aparte, en una finals series de seis equipos que acaba con una Grand Final en junio.
Rara vez caen en el mismo club. El equipo que encabeza la tabla en la temporada regular y el que levanta la Grand Final suelen ser distintos, y solo el segundo queda en la memoria como campeón. Tampoco hay descenso: la A-League es una competición cerrada, así que el fondo de esta tabla no tiene ningún riesgo.
¿Cuál es la diferencia entre la Premiership y la Championship?
La Premiership, que se simboliza con el Premiers Plate, es para el club con el mejor registro en las 26 jornadas de la temporada regular. La Championship es para el ganador de la Grand Final al final de una finals series de los seis primeros. Solo la primera es un resultado de tabla, y es lo que proyecta esta página.
¿Hay descenso en la A-League?
No. La A-League Men es una liga cerrada, sin ascensos ni descensos, así que un club que termine último entre los doce simplemente vuelve a empezar en octubre siguiente. Por eso en esta página no aparece columna de descenso, a diferencia de casi todas las demás ligas de la web.
¿Pueden Auckland FC y Wellington Phoenix clasificarse para competiciones asiáticas?
No. Los dos tienen su sede en Nueva Zelanda, que pertenece a la confederación de Oceanía y no a la AFC, así que las plazas continentales de Australia pasan a los clubes australianos mejor clasificados. Una buena posición proyectada no se traduce en clasificación asiática para ninguno de los dos.
Cada partido pendiente se simula con un modelo de Poisson: cada equipo recibe una valoración de ataque y otra de defensa a partir de los goles que ha marcado y encajado esta temporada, y los goles esperados de un cruce salen de combinar el ataque de uno con la defensa del otro, con una ventaja moderada para el local.
Antes de que ruede el balón, el modelo no parte de cero: cada club arranca con una fuerza previa construida con su puesto de la temporada pasada y el valor de mercado de su plantilla, con las colas saturadas para que ningún extremo sea absurdo. Ese punto de partida va cediendo peso a los resultados reales, y hacia la décima jornada mandan solo los goles de verdad.
La temporada restante se juega 10.000 veces en un proceso aparte del navegador, para que la página no se congele. Los porcentajes de título, Top 4, Top 6 y descenso son simplemente la frecuencia con la que cada cosa ocurrió en esas 10.000 temporadas, y el rango de puntos de cada equipo cubre el 90% central de sus finales simulados.
Lo que el modelo no sabe: lesiones, fichajes, sanciones, calendario europeo ni motivación. Usa goles y solo goles, y por eso está en beta.