Juega la temporada que queda 10.000 veces y mira con qué frecuencia gana cada equipo.
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Japón acaba de rehacer su calendario futbolístico. Tras décadas de temporadas de febrero a diciembre, la J1 va ahora de otoño a primavera: la 2026/27 arrancó en agosto y termina a principios de junio de 2027, con un parón invernal de unos dos meses por el medio. El hueco que dejó el cambio se llenó con un torneo de transición único, jugado sin ascensos ni descensos.
La competición en sí no ha cambiado y es de una sencillez que se agradece. Veinte clubes, 38 jornadas, campeón el que más puntos sume, los tres últimos a la J2 y ningún play-off por ninguna parte. Así que el dato de título de esta página es de verdad un dato de título. Lo nuevo es que una proyección hecha en agosto se extiende ahora a lo largo de diez meses y no de cuatro.
¿Por qué la temporada de la J1 League se llama ahora 2026/27?
Porque Japón pasó de una temporada de año natural a una de otoño a primavera. La campaña empezó en agosto de 2026 y termina a principios de junio de 2027, lo que alinea a la J.League con Europa y con el propio calendario de competiciones de la AFC. Es la primera temporada de la J1 que abarca dos años naturales.
¿Cuántos equipos descienden de la J1?
Bajan tres a la J2 y suben otros tres a cambio. El descenso se resuelve en la tabla de 38 jornadas sin play-off, así que esas cifras salen de las mismas clasificaciones simuladas que la pelea por el título. Con 20 clubes y 38 partidos, la zona de descenso suele seguir abierta bien entrada la primavera.
¿Cambia el parón invernal la forma de proyectar la temporada?
En el fondo no. El nuevo calendario incluye una pausa de unos dos meses desde finales de diciembre, que esquiva las semanas más frías de Japón, pero eso parte las 38 jornadas en dos bloques sin cambiar cómo se puntúan. La tabla que se proyecta es la misma; lo único que se mueve son las fechas.
Cada partido pendiente se simula con un modelo de Poisson: cada equipo recibe una valoración de ataque y otra de defensa a partir de los goles que ha marcado y encajado esta temporada, y los goles esperados de un cruce salen de combinar el ataque de uno con la defensa del otro, con una ventaja moderada para el local.
Antes de que ruede el balón, el modelo no parte de cero: cada club arranca con una fuerza previa construida con su puesto de la temporada pasada y el valor de mercado de su plantilla, con las colas saturadas para que ningún extremo sea absurdo. Ese punto de partida va cediendo peso a los resultados reales, y hacia la décima jornada mandan solo los goles de verdad.
La temporada restante se juega 10.000 veces en un proceso aparte del navegador, para que la página no se congele. Los porcentajes de título, Top 4, Top 6 y descenso son simplemente la frecuencia con la que cada cosa ocurrió en esas 10.000 temporadas, y el rango de puntos de cada equipo cubre el 90% central de sus finales simulados.
Lo que el modelo no sabe: lesiones, fichajes, sanciones, calendario europeo ni motivación. Usa goles y solo goles, y por eso está en beta.