Juega la temporada que queda 10.000 veces y mira con qué frecuencia gana cada equipo.
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Catorce clubes juegan una fase regular de 26 partidos y después la liga se rompe en tres minicompeticiones. Los cuatro primeros disputan una ronda por el título de seis partidos más, con las principales plazas europeas en juego; del quinto al octavo juegan su propia ronda de seis partidos por un billete europeo extra; los seis últimos juegan diez partidos para resolver dos descensos.
La forma en que los puntos cruzan el split no es uniforme, y eso pesa. Tanto la ronda por el título como el play-out por la permanencia arrastran íntegros los puntos de la fase regular. El play-off europeo del quinto al octavo es la excepción: esos clubes lo empiezan con los puntos partidos por la mitad. Ninguno de esos partidos existe hasta que termina la fase regular.
¿Cómo se decide el título de la Super League de Grecia?
No en la tabla de la fase regular. Los cuatro primeros se clasifican para un play-off por el título y se enfrentan dos veces más entre ellos, seis partidos por club, arrastrando íntegros sus puntos de los 26 partidos. Quien mande al final de esa ronda es el campeón de Grecia.
¿Se parten los puntos por la mitad en los play-offs griegos?
Solo en uno. La ronda por el título y el play-out por la permanencia conservan íntegros los puntos de la fase regular. El play-off europeo entre los clasificados del quinto al octavo arranca con la mitad, y por eso exactamente sale tan caro el salto del cuarto al quinto puesto en la fase regular.
¿Cuántos equipos descienden en Grecia?
Dos. Los seis clubes que acaban del noveno al 14.º en la fase regular entran en un play-out de diez partidos cada uno, conservando los puntos que ya tienen, y los dos últimos de ese grupo bajan a la Super League 2. La permanencia se resuelve en 36 partidos, no en 26.
Cada partido pendiente se simula con un modelo de Poisson: cada equipo recibe una valoración de ataque y otra de defensa a partir de los goles que ha marcado y encajado esta temporada, y los goles esperados de un cruce salen de combinar el ataque de uno con la defensa del otro, con una ventaja moderada para el local.
Antes de que ruede el balón, el modelo no parte de cero: cada club arranca con una fuerza previa construida con su puesto de la temporada pasada y el valor de mercado de su plantilla, con las colas saturadas para que ningún extremo sea absurdo. Ese punto de partida va cediendo peso a los resultados reales, y hacia la décima jornada mandan solo los goles de verdad.
La temporada restante se juega 10.000 veces en un proceso aparte del navegador, para que la página no se congele. Los porcentajes de título, Top 4, Top 6 y descenso son simplemente la frecuencia con la que cada cosa ocurrió en esas 10.000 temporadas, y el rango de puntos de cada equipo cubre el 90% central de sus finales simulados.
Lo que el modelo no sabe: lesiones, fichajes, sanciones, calendario europeo ni motivación. Usa goles y solo goles, y por eso está en beta.