BETA

Supercomputadora · Super League

Juega la temporada que queda 10.000 veces y mira con qué frecuencia gana cada equipo.

Cargando datos…

La temporada suiza de 33 más 5, y qué hace el split

Doce clubes se enfrentan tres veces entre sí a lo largo de 33 jornadas y después la liga se divide en un grupo por el título y otro por la permanencia, de seis equipos cada uno. Cada club juega cinco partidos más dentro de su grupo, lo que lleva la temporada a 38 encuentros. Los puntos de la primera fase se arrastran intactos, sin recortes a la mitad y sin puesta a cero.

Eso convierte el corte del Top 6 en la bisagra real de la temporada: si acabas séptimo tras 33 jornadas, el título y las plazas europeas se esfuman por bien que estés jugando. Solo baja directo el último, mientras que el 11.º se juega la plaza en una promoción a doble partido contra un equipo de la Challenge League.

Proyección de la Super League suiza: preguntas frecuentes

¿Cómo funciona el split de la Super League suiza?

Tras 33 jornadas la tabla se divide. Los seis primeros forman el grupo por el título y los seis últimos el grupo por la permanencia, y cada club vuelve a jugar una vez contra los otros cinco de su grupo. Son cinco partidos extra y 38 en total, con los grupos cerrados en el momento del split.

¿Se parten los puntos por la mitad tras el split suizo?

No. A diferencia de otras ligas con formato de split, Suiza arrastra todos los puntos íntegros. Una ventaja de diez puntos construida en las primeras 33 jornadas sigue siendo una ventaja de diez puntos el primer día del grupo por el título, lo que hace la primera fase mucho más decisiva que en un sistema con puntos partidos por la mitad.

¿Cuántos equipos descienden en Suiza?

Uno directamente, el que acabe último del grupo por la permanencia. El 11.º disputa después una promoción a doble partido contra un club de la Challenge League, así que un segundo equipo puede perder todavía la categoría en la Super League una vez terminado el calendario regular.

¿Cómo funciona la supercomputadora?

Cada partido pendiente se simula con un modelo de Poisson: cada equipo recibe una valoración de ataque y otra de defensa a partir de los goles que ha marcado y encajado esta temporada, y los goles esperados de un cruce salen de combinar el ataque de uno con la defensa del otro, con una ventaja moderada para el local.

Antes de que ruede el balón, el modelo no parte de cero: cada club arranca con una fuerza previa construida con su puesto de la temporada pasada y el valor de mercado de su plantilla, con las colas saturadas para que ningún extremo sea absurdo. Ese punto de partida va cediendo peso a los resultados reales, y hacia la décima jornada mandan solo los goles de verdad.

La temporada restante se juega 10.000 veces en un proceso aparte del navegador, para que la página no se congele. Los porcentajes de título, Top 4, Top 6 y descenso son simplemente la frecuencia con la que cada cosa ocurrió en esas 10.000 temporadas, y el rango de puntos de cada equipo cubre el 90% central de sus finales simulados.

Lo que el modelo no sabe: lesiones, fichajes, sanciones, calendario europeo ni motivación. Usa goles y solo goles, y por eso está en beta.