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Supercomputadora · Europa League

Juega la temporada que queda 10.000 veces y mira con qué frecuencia gana cada equipo.

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Cómo funciona la proyección de la fase liga de la Europa League

El molde es el de la Champions League: 36 clubes, ocho partidos cada uno y una sola tabla. Lo que cambia es lo que hay en juego en cada franja. Ganar el torneo da una plaza en la Champions League de la temporada siguiente, que se suma a la que el club consiga en su liga, así que el atajo hacia los octavos pesa de verdad.

El cartel también es inusualmente desigual. Junto a los clubes que superaron la previa de la Europa League aparecen equipos que cayeron en la previa de la Champions League y bajaron aquí, lo que ensancha la distancia entre las mejores y las peores proyecciones. Del noveno al vigesimocuarto disputan el play-off de febrero; del 25 al 36 quedan eliminados sin red debajo.

Preguntas sobre la proyección de la Europa League

¿A qué clasifica ganar la Europa League?

A una plaza en la Champions League de la temporada siguiente, que se concede además de las que reparte su liga. Es el premio más valioso que hay aquí y la razón por la que los clubes con opciones reales de eliminatorias se toman el torneo mucho más en serio de lo que sugiere la etiqueta de segunda competición.

¿Por qué la tabla se juega en solo ocho partidos?

Cada equipo se enfrenta a ocho rivales distintos salidos de cuatro bombos, cuatro en casa y cuatro fuera. Nadie repite rival, así que una proyección tiene que ponderar la dificultad del calendario individual mucho más de lo que haría en una liga convencional de ida y vuelta.

¿Es el noveno puesto mucho peor que el octavo?

En la práctica, sí. El octavo entra directo en octavos de final sin partidos extra. El noveno tiene que superar un play-off a doble partido en febrero para llegar exactamente a la misma ronda. El modelo separa las dos franjas porque un solo puesto cambia el camino, la carga de partidos y el riesgo de quedar fuera.

¿Cómo funciona la supercomputadora?

Cada partido pendiente se simula con un modelo de Poisson: cada equipo recibe una valoración de ataque y otra de defensa a partir de los goles que ha marcado y encajado esta temporada, y los goles esperados de un cruce salen de combinar el ataque de uno con la defensa del otro, con una ventaja moderada para el local.

Antes de que ruede el balón, el modelo no parte de cero: cada club arranca con una fuerza previa construida con su puesto de la temporada pasada y el valor de mercado de su plantilla, con las colas saturadas para que ningún extremo sea absurdo. Ese punto de partida va cediendo peso a los resultados reales, y hacia la décima jornada mandan solo los goles de verdad.

La temporada restante se juega 10.000 veces en un proceso aparte del navegador, para que la página no se congele. Los porcentajes de título, Top 4, Top 6 y descenso son simplemente la frecuencia con la que cada cosa ocurrió en esas 10.000 temporadas, y el rango de puntos de cada equipo cubre el 90% central de sus finales simulados.

Lo que el modelo no sabe: lesiones, fichajes, sanciones, calendario europeo ni motivación. Usa goles y solo goles, y por eso está en beta.